Columna semanal de Manuel Alcántara, La esquina desnuda, en Salamanca rtv al dia.

“El final del año arrastra un sinfín de rituales entre los que destaca la evaluación de lo acontecido en los últimos doces meses. Una especie de rendición de cuentas, a veces galante, otras apenas sirviendo para evacuar un mero acto notarial, las menos con la finalidad de hacer buenos propósitos de no reincidencia, de acometer lo que quedó pendiente una vez más. Asumir que lo acontecido tiene un componente ético y que, fuera de las banalidades que salpican el ejercicio social, la vida es un permanente adiestramiento mediante el cambio de actitudes y de posiciones que parecen inamovibles. Retar hábitos arraigados, incluso principios que parecen estar escritos en piedra; voltear la molicie de rutinas acomodadas a lo que pensamos en un momento que quedó detenido como un principio imperecedero.”

Rectificar.