Columna semanal de Manuel Alcántara, La esquina desnuda, en Salamanca rtv al dia.

Hay una tensión habitual entre lo que acontece en un país y lo que acaece en el entorno. Aunque existen cuestiones que son propias hay otras que se comparten con los vecinos. Esto es porque la universalidad de la naturaleza de los seres humanos está también arraigada en los grupos que conforman o por el contagio que unas sociedades tienen de otras. La confianza, la solidaridad, la esperanza -y sus antagonismos- son aspectos bien enraizados entre la gente desde hace milenios con independencia del sitio en que vivan. Determinados comportamientos se copian de un lugar a otro: desde el tipo de protestas callejeras, al modo de expresar el sentimiento nacional, sin dejar de lado el contenido del discurso o la forma de articular las reclamaciones sociales. Todo ello se ha potenciado aun más gracias al imperio de las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación que impulsan no solo el inclemente uso social sino aplicaciones sencillas que permiten la permanente conexión a escala global.

La política española en el marco global