Columna semanal de Manuel Alcántara, La esquina desnuda, en Salamanca rtv al dia.

La política en España, tras una feroz dictadura que afectó a varias generaciones, se articuló en un régimen político definido por la Constitución de 1978 que proveyó estabilidad, facilitó razonablemente la convivencia, alcanzó cierto grado de desarrollo y progreso, y procesó convenientemente los conflictos. Sin embargo, el desgaste del régimen, coincidente con una severa recesión económica, ha supuesto la necesidad de un cambio profundo que distintos sectores demandan. Dos han sido los problemas políticos más relevantes y complejos acaecidos en el último lustro: la cuestión catalana y la crisis de la representación que ha golpeado profundamente al sistema de partidos. Los medios de comunicación especializados, así como la academia, vienen dando cuenta de ellos continuamente, con rigor, en la mayoría de los casos, y en un clima, a veces demasiado angustioso, de inveterado pesimismo.

Enfermos de arrogancia.